Mes: marzo 2014

La historia de una canción: Something (The Beatles, 1969)

Doce violines, cuatro violas, cuatro violonchelos y un contrabajo tuvieron la culpa de aquél sublime sonido de Something. Estos elementos, y claro está, George Harrison, su compositor. Durante las jornadas en las que se grababa el White Album de los Beatles, Harrison compuso esta canción al piano, pensando en que le había quedado poco profunda o poco adecuada al momento por el que la banda estaba atravesando, motivo por el cual pensó en cedérsela a otro intérprete.

Ray Charles fue el elegido en un primer momento. Tanto es así, que la incluyó dos años más tarde en su disco Volcanic Action of my soul. Sin embargo y contra todo pronóstico, Something pasaría a la historia como una de las canciones míticas no solo de Harrison, sino de la última etapa Beatle.1348261

Something apareció como single junto a Come Together en el Reino Unido y llegó a alcanzar el número 1 en Estados Unidos durante una semana. Está incluida en el álbum Abbey Road, y fue para McCartney y Lennon probablemente la mejor canción escrita por el beatle callado durante su etapa dentro del grupo. Como otras canciones de los Beatles, costó una ingente cantidad de tomas, modificaciones y versiones hasta alcanzar la definitiva. Pero mereció la pena, pese a situar a Harrison en primera línea como compositor justo cuando el grupo se desmoronaba.

No podemos dejar de recordar, como en otras entregas de la Historia de una Canción, las sucesivas versiones que otros artistas hicieron de la misma. Desde Joe Cocker hasta Frank Sinatra, pasando por la de James Brown, que era sin duda la favorita del propio Harrison.

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La historia de una canción: Wuthering Heights (Kate Bush, 1978)

Hace unos cuantos años, en España casi terminamos aborreciendo esta canción. Aparecía insistentemente en el anuncio de un perfume (de cuyo nombre no logramos acordarnos) especialmente rondando la Navidad, y se repitió temporada tras temporada, -aunque afortunadamente no llegó a batir el récord del spot de Eau Jeune y su versión de Many Rivers To Cross sonando con fruición desde 1979-.

Como otras tantas canciones, ha pasado a la historia como “la que salía en el anuncio de…” y no todos recuerdan su título. Ésta es su historia.

Kate Bush debutó con sus agudos y sus falsetes en enero de 1978 con Wuthering Heights, una canción que arranca con un tímido toque de piano y rompe rápidamente en el estribillo antes del primer minuto de duración. Su título y su letra, están inspirados en la única novela de la escritora británica del XIX Emily Brontë:  “Cumbres borrascosas”. Bush (1958) apenas contaba con 18 años de edad cuando la compuso, y la estrenó dos años después.

 

Kate Bush posando más comedida que en su primer videoclip

Con el toque histriónico de Nina Hagen, aunque algo más comedida tanto en aspecto como en virguerías vocales, sorprendió al respetable europeo. La crítica recibió Wuthering Heights como una rareza histriónica, hasta que el apoyo del público tem No así al estadounidense, que siempre se le resistió algo más. Dignos de ver son los videoclips que existen de esta canción. En el primero de ellos va vestida de espectro, bracea y se mueve de lado a lado de la pantalla con los ojos abiertos como platos. Los ochenta estaban a la vuelta de la esquina, qué duda cabe.

Wuthering Heighs pertenece como decimos al debut de Kate Bush, un largo titulado “The kick inside”. Producido y arreglado por Andrew Powell y Jon Kelly, resultó ser según cuentan una obra de ingeniería de sonido en la que ambos experimentaron con micrófonos,  instrumentos y una potente sección de cuerda mientras la jovencísima intérprete iba de aquí allá absorbiendo todo lo que sucedía a su alrededor.

Y ojo, porque estamos ante otro más que presumible ejemplo de pop barroco, sobre todo a juzgar por los arreglos que se escuchan hacia la mitad de la canción. Ese clavecín nos recuerda en cierta medida al Golden Brown de los Stranglers (cuya historia puedes revisitar aquí). 

Por cierto, Kate Bush planea ofrecer quince conciertos este verano en el Reino Unido, según informa la web Plásticos y Decibelios.

La historia de una canción: Never my love (The Association, 1967)

the associationEsta noche en Déjate Inspirar volvemos a indagar en la historia de otro estandarte de las armonías vocales a través de una de sus canciones más conocidas. Toca hablar de The Association, formados en 1964 y su “Never my love”. Sonido tardosesentero, y cara A del sencillo que incluía también la canción “Requiem for the masses”.

Never my love fue compuesta por los hermanos Richard y Don Addrisi, y grabada por este grupo californiano, que con la canción vendió la friolera de un millón de copias de la época. El 8 de diciembre de 1968, The Association interpretaron “Never My Love” en el mítico The Ed Sullivan Show, el sanctasanctorum de los espacios televisivos de aquellos años en la CBS-TV, lo que contribuyó aún más si cabe a convertir esta composición en lo que los anglosajones llaman un “standard”, es decir, una canción melódica exitosa y bien conocida.

Las armonías de la canción fueron obra de Larry Ramos y Terry Kirkman. En 1971, fue el grupo The 5th Dimension quien registró su propia versión de la canción en directo, con un estilo más depurado, más elegante, en una interpretación en directo que va intensificándose a medida que evoluciona, con coros de fondo más cercanos al estilo motown.

Más de diez años después, los hermanos Addrisi grabaron su propia versión de esta canción, como también habían hecho Astrud Gilberto, Etha James o Henri Mancini.    Por su parte, The Association son también recordados por su éxito de un año antes, titulado “Cherish“, interpretado después por otros tantos artistas de la época y posteriores, y que pisó la parte alta del Top 100 de la veterana revista Billboard.

Escúchala esta noche en Déjate Inspirar (Capital Radio) desde las 22:15 CET

La historia de una canción: A whiter shade of pale (Procol Harum, 1967)

Para presentar esta canción, comenzamos con un chascarrillo. A whiter shade of pale contiene una palabra en castellano. Exactamente la misma que aparece en Bohemian Rhapsody, de Queen [Scaramouche, Scaramouche, will you do the fandango…]. La palabra no podía sonar más española: fandango. Dicho lo cual, podemos pasar a glosar este tema de Procol Harum, publicado el 12 de mayo de 1967 y traducido a nuestro idioma como “Con su blanca palidez”. Y es que la historia de esta canción está plagada de datos numéricos y estadísticas de lo más variopinto.

Ocupa el puesto número 57 entre las mejores canciones de la revista Rolling Stone, y su letra nació como homenaje a una frase que escuchó el letrista de la banda, Keith Reid, en una fiesta. Alguien se acercó a una chica y le dijo algo así como “te has puesto un tono más blanca que el propio color pálido” en traducción nuestra, absolutamente libre. Blanca y radiante debía de estar la muchacha, para que le dedicaran tal canción, la que consagró al grupo británico y les hizo vender singles como churros (más de 10 millones de copias en todo el mundo). A whiter shade of pale es, de hecho, uno de los singles más vendidos del siglo XX. Es más, la frase “a whiter shade of pale” consta en el Diccionario Oxford de locuciones modernas por su amplia utilización en el lenguaje coloquial, al margen de la canción.

A whiter shade of pale también tiene una letra inquietante y no del todo clara, también hay quien ha querido ver aviesas intenciones en sus versos, también pertenece a las corrientes del pop barroco y rock sinfonico que hemos escuchado en este programa en ediciones anteriores, gracias a otros de sus exponentes, y también está ampliamente versionada por intérpretes de la talla de Joe Cocker, Annie Lennox, Bonnie Tyler, Richard Clayderman o los Pop Tops, que interpretaron la versión en español, entre otros muchos. Parece ser, pese a todo, que no esperaban tanto de esta canción en el momento de grabarla, según reconoce Keith Reid.

El éxito de esta canción entronca con otras dos, editadas igualmente en 1967. La primera es Nights in white satin, de los Moody Blues, que se publicó prácticamente al mismo tiempo, y que cosechó un éxito perfectamente equiparable a ésta. Tanto los Moody Blues como Procol Harum devinieron en estandartes del sonido sinfónico desde sus orígenes comunes, situados en el rhythm & blues gracias a estas dos canciones, las más recordadas, respectivamente, de ambas bandas. La segunda canción es Je t’aime moi non plus, de Serge Gainsbourg y Jane Birkin, toda vez que Brigitte Bardot decidió hacer mutis por el foro con tan libidinosa melodía. Los parecidos entre A whiter shade of pale y Je t’aime moi non plus son innegables, tanto en acordes como en cadencia, y la presencia del órgano Hammond en ambas canciones sobresale por los cuatro costados.

Según dicen, Procol Harum era el nombre del gato de Keith Reid. Curiosa manera de pasar a la posteridad.

Con su blanca palidez, en español, interpretada por los Pop Tops:

La historia de una canción: Kiss from a rose (Seal, 1994)

El 18 de julio de 1994 se publicó Kiss from a rose, una de las canciones más recordadas del cantante londinense Seal.  En Estados Unidos vio la luz un año más tarde con motivo del estreno de la película Batman Forever, a cuya banda sonora pertenece y por la que obtuvo el reconocimiento de tres premios Grammy (entregados en 1996), a saber: mejor interpretación masculina, grabación del año y canción del año.kiss from a rose

Como ocurre con otras tantas canciones “oficiales” de una película, no está incluida en el metraje original. Forma parte sin embargo de los créditos de Batman Forever, que la catapultaron al éxito, pese a estar sonando en las emisoras de radio de toda Europa durante todo el año 1994.

Kiss from a rose es, junto a Fly like an eagle (perteneciente a otra banda sonora, la de Space Jam) y Crazy, uno de los tres mayores éxitos de Seal. Además de existir dos versiones, una más larga que otra, se grabaron dos videoclips diferentes. El primero, ambientado en un estudio fotográfico, y el segundo, plagado de secuencias de la película dirigida por Joel Schumacher y dirigida por Tim Burton.

A pesar de ser una preciosa canción de amor, también tiene su dosis de dobles sentidos e interpretaciones más allá de lo obvio. Y el doble sentido es, curiosamente, el mismo que algunas mentes calenturientas adjudican a la mayoría de canciones. Efectivamente: hay quien ha querido ver una apología al consumo de drogas en la letra de esta canción, que por otra parte no hace sino equiparar lo que se siente al estar enamorado, con una adicción.

Escucha esta canción hoy en Déjate Inspirar (Capital Radio)

La historia de una canción: Always on my mind (Elvis Presley, 1972)

Mucha gente no lo sabe. O mejor dicho, lo sabe, pero a estas alturas todavía no se ha dado cuenta. Un baladón como Always on my mind es lo que miles de españoles escuchamos la pasada Navidad con auténtica insistencia y sin recato en la famosa campaña de la Lotería. Efectivamente, acabamos de mencionar el Aquí está la Navidad de Bustamante, Montserrat Caballé, Raphael y compañía. Por supuesto, la escuchamos el diciembre pasado en una versión deliberadamente adaptada. Tanto es así, que la versión “San Ildefonso” perpetrada por el cineasta Pablo Berger no ha empañado un ápice la que recordamos hoy en la Historia de una Canción de Déjate Inspirar.

La compusieron Wayne Carson (que aseguraba haberla escrito en diez minutos en la cocina de su casa de Springfield), Johnny Christopher y Mark James, y no fue cantada por vez primera por Elvis Presley, aunque fue él quien le dio el auténtico impulso a la canción. Sus dos primeras intérpretes fueron Brenda Lee y Gwen McCrae respectivamente, esta última con una pequeña modificación: cantaba “you were always on my mind” en vez de “you are always on my mind”.

ELVISEn su momento, Brenda Lee trata de posicionar la canción en un buen lugar en las listas de éxitos, pero no lo consigue. Son Elvis Presley en 1972, Willie Nelson en 1982 y Pet Shop Boys en 1987 los que elevan esta canción a lo más alto, con la honrosa excepción de la versión de Julio Iglesias, que todo lo que toca lo convierte en oro. Y no será por intentos: Always on my mind está en los primeros puestos del ranking de canciones más versionadas de la historia de la música contemporánea. Hasta la fecha se han contabilizado como mínimo 300 versiones del tema.

La nota anecdótica y sentimental de la versión de Elvis la pone su propia separación matrimonial. Terminó su relación con Priscilla Presley en febrero de 1972, y apenas unas semanas después lanzó como single Always on my mind, con la canción Separate Ways (Caminos separados) en la cara B del disco. Con esta edición obtuvo el decimosexto puesto en la lista de Country de la revista Billboard, vendiendo más de un millón de copias.

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La historia de una canción: Lady in red (Chris de Burgh, 1986)

Cuando se indaga en la historia de The lady in red, a uno le parece que podría haberse llamado perfectamente The Lady in pink. Porque no se conocen muchos pormenores ni acerca de la grabación, ni sobre la propia composición. Pero hay más de una y más de dos anécdotas del mundillo rosa relacionadas con este tema del año 86 que apuntan, sin ir más lejos, a Diana de Gales, a una infidelidad, a una aparición pública de la celebérrima y mala malísima Joan Collins, o al nombre de una aeronave de la flota Virgin. Como veis, todo muy del colorín.

Del colorín rojo, por supuesto.

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…roja y radiante va la novia.

Chris de Burgh, nacido en Argentina pero nacionalizado irlandés, estaba encantado de haber escrito una canción titulada The way you look tonight. Lástima que esa canción ya estuviera compuesta en 1936, y popularizada décadas después por Tony Bennett. Pese al despiste, decidió titular a su canción The lady in red, porque de todas formas incluía en el estribillo la expresión “the way you look tonight”. El motivo, homenajear el momento en que su esposa Diane y él se conocieron. Ella estaba radiante y llevaba puesto un vestido rojo. Así, inspirado por el bello recuerdo del comienzo de su relación, dio con la melodía y la letra de una de las canciones más repetidas en recopilatorios de baladas de los 80, en emisoras comerciales de música de siempre, y en peticiones del oyente de radios de todo el planeta.

De Burgh, que en realidad se apellida Davison, incluyó esta canción en el álbum Into the light de 1986. Este homenaje a las primeras impresiones causó cierta confusión en la mismísima Lady Di, que estaba convencida de que era la protagonista de la canción. No es un secreto que Chris de Burgh era uno de los intérpretes predilectos de Diana de Gales, y por eso, ella creyó ser esa dama vestida de rojo, y así se lo comunicó. De Burgh le desmintió amablemente tal supuesto aunque, pese al chasco, en 1993 Lady Di descorrió la cortinilla que desvelaba el nombre del nuevo Airbus A340 – 300 de la aerolínea Virgin. La aeronave se llamaba “Lady in red”. Pocos años después, Chris de Burgh fue uno de los invitados al funeral de Diana, y uno de los intérpretes de su concierto de homenaje, en el que cantó esta canción.

Qué duda cabe de que la primera impresión que causó en el cantante su esposa vestida de rojo fue memorable. Pero el hechizo duró hasta que tuvo un affaire con la niñera que cuidaba de sus hijos durante una ausencia por accidente de su esposa. A pesar de todo, la mujer de rojo oficial le perdonó, y actualmente parece ser que siguen juntos… y dando consejos sobre matrimonios de largo kilometraje.

La canción apareció en varias películas (American Psycho, Armas de mujer), alcanzó sin demasiado esfuerzo el número 1 en las listas del Reino Unido y Estados Unidos al poco tiempo de su publicación, y también tiene traducción al español. Chris de Burgh cantó el estribillo traducido como “La dama de ayer / está junto a mí / no hay nadie más / solo tú y yo / esclavos del amor” una rareza que puedes escuchar en este vídeo:

Por cierto, nos olvidábamos de Joan Collins. La célebre Alexis Carrington de Dinastía, desfiló hace pocos años en la Semana de la Moda de Nueva York completamente vestida de rojo, al ritmo de The lady in Red. La excusa: un gesto solidario de apoyo a una campaña de concienciación contra las enfermedades cardiovasculares en mujeres.

Escucha la canción original esta noche en Déjate inspirar (Capital Radio) a partir de las 22:15 horas CET.

La historia de una canción: Apache (The Shadows, 1960)

The Shadows (Las Sombras) entraron por la puerta grande en el panorama musical europeo con Apache, su primer sencillo publicado en 1960. Apache es una canción instrumental absolutamente representativa. Es el sonido de toda una época. Y no deja de ser curioso que se trate de una canción instrumental. Nos explicamos: The Shadows comenzaron llamándose simplemente “The Drifters”, con Cliff Richards a la cabeza. Poco después pasaron a llamarse “Cliff Richards and The Drifters”. A continuación, y para seguir otorgando importancia al intérprete, pasaron a ser “Cliff Richards and The Shadows”. Y finalmente se quedaron en un simple “The Shadows”. Con tanto baile de denominaciones, no deja de ser curioso que Apache, su primer éxito y posiblemente el más recordado de la banda, sea instrumental y no contenga interpretación vocal alguna.

En cualquier caso, The Shadows nacieron como banda de acompañamiento de Richards, y tanto el uno como los otros, juntos o por separado, terminaron siendo meritorios emblemas de la música británica del siglo XX. De hecho, hasta la llegada de los Beatles, fueron el grupo más importante de Inglaterra en el periodo 1958 – 1963, y durante sus incursiones estadounidenses, quedaban al mismo nivel que las bandas vernáculas a las que acompañaban.  Más de treinta álbumes entre grabaciones de estudio y recopilatorios escriben su historia. Uno de ellos, en directo, grabado en 1982: “Life in the jungle”.

Apache es la génesis misma del rock instrumental británico. Llegó sin mucho esfuerzo a la parte alta de las listas en 1960 imprimiendo un marcado estilo western. apache the shadoswsNo en vano, la época dorada de este estilo cinematográfico fueron los años 50 y Apache es reflejo y homenaje a esa generación.  Fue escrita por Jerry Lordan y titulada así en honor a la película del mismo nombre que dirigió Robert Aldrich en 1954.

La melodía fue registrada por el guitarrista Bert Weedon a comienzos de 1960, aunque permaneció sin ver la luz durante varias semanas. Posteriormente fue interpretada por los Shadows tras serles presentada por Jerry Lordan poco después. Vio la luz definitivamente en Abbey Road, el templo de la música contemporánea británica, donde quedó terminada incluyendo su característico trémolo de guitarra.

Como ocurre con otros tantos hits de la época, hemos perdido la cuenta de la cantidad de versiones que se han hecho de Apache. Sabemos, eso sí, que son decenas.

Escúchala esta noche en Déjate Inspirar. Al filo de las 23:00 horas (CET) en Capital Radio

La historia de una canción: I’m only sleeping (The Beatles, 1966)

En 1966, The Beatles publican el álbum Revolver. Un álbum de gran éxito, en el apogeo de su carrera, y con una marcada influencia alucinógena. Parece que la totalidad de la carrera de los británicos estuviese impregnada de sustancias inspiradoras, y no es así. Pero está claro que en los loops, deceleraciones, aceleraciones y experimentaciones de Revolver se les nota. Y mucho.

Uno de los cortes de este disco es I’m only sleeping. Una letra típica de John Lennon, en la que redunda en el tema del sueño, como sucede también en el White Album con “I’m so tired”. La célebre estampa de Yoko Ono y él en su Bed Peace, metidos en la cama, no es por casualidad. La voz de Lennon suena floja e indolente, suena a lunes a las 6 de la mañana:

Alzo mi cabeza, sigo bostezando
Cuando estoy en medio de un sueño
me quedo en la cama, flotando en el aire

Por favor, no me levantes, no, no me sacudas
Déjame donde estoy – solo estoy durmiendo

Todos parecen pensar que soy un vago
No me interesa, pienso que estan locos
corriendo a todos lados a gran velocidad
Hasta que descubren que no hay necesidad

)
Mientras que los arreglos se decidieron mano a mano entre McCartney y Lennon en apenas una sesión, en total la canción se graba en nada menos que 13 tomas. Algo que para la época no solo es inusual, sino que resulta innecesario, gracias a la pericia y experiencia de las bandas de la época (hartas de bregar en escenarios) que llegan, graban y se van.

Paradójicamente, I’m only sleeping tiene fallos. Uno de ellos hacia el minuto 0’39, donde McCartney se equivoca casi imperceptiblemente con el bajo, y después, en el 0’58, los coros ni están, ni se les espera hasta pocos segundos después.

Los Beatles comienzan a grabarla a las 23:30 horas del 27 de abril de 1966 en el estudio 3 de Abbey Road. Se hacen once tomas de entrada y otras tres finales. Todo, a través de overdubs, que en traducción literal no es otra cosa que sobregrabar. Pese a los escasos precedentes de los sesenta, la grabación multipista no se integró del todo hasta la década siguiente. revolver contraEn 1966, como decimos, no era ni tan común ni tan sencillo de lograr este efecto en el que se graba un sonido sobre otro, de manera que a un mismo intérprete se le puede escuchar varias veces, o haciéndose los coros a sí mismo. El overdub de esta canción no solo afectó a las voces, sino a la instrumentación y también a la velocidad de la canción entera, lo que redundó en una voz principal más aguda de lo normal.

De hecho, el estudio de grabación siempre fue un laboratorio para los Beatles. En esta canción, Harrison se empeñó en introducir un solo de guitarra tocado al revés y reproducido “al derecho” que comienza en el minuto 1’35, de manera que al lanzarlo, encajase con toda la melodía. La anécdota: por primera vez en este disco, los Beatles pueden grabar con auriculares.

Escucha esta noche en Déjate Inspirar “I’m only sleeping”

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